Y mientras caminaba por las sucias calles de Caracas, Andrea deseó tener dinero.
Deseó tener dinero para comprarse cantidades industriales de surtidos, porque si a Andrea le gustaba algo, eran los surtidos, excepto las pasas.
Deseó tener dinero para comprarse una máquina del tiempo, para viajar al pasado y matar a la mamá de Chávez, a la de Hitler y a la profesora de 2do grado que le hizo la vida imposible en labor social.
Deseó dinero, para poder ir a los partidos del Real Madrid, y lanzarle sostenes a Cristiano Ronaldo mientras le gritaba improperios.
Para poder comprarse una casa arrechisima, con vista arrechisima y una piscina arrechisima.
Para costearse su propio estúpido reality show, donde habría un tipo buenote, una catira estúpida y mucho sexo, alcohol y drogas.
Deseó dinero para gastárselo en pendejadas, como un blackberry bañado en oro, porque si algo hace la gente con papel moneda, es invertirlo en cosas absurdas.
Para hacer como hacen los famosos, adoptar miles de carajitos de los países más pobres, para que el mundo crea que ella es una buena persona y así sentirse bien consigo misma.
Deseó dinero para mover montañas, porque eso es algo que a veces ni la fe logra hacer.
Deseó dinero para tener poder, y así estar más cerca de eso que los locos llaman "felicidad"
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