Advertencia, si eres fanático del chico de
nunca jamás o Michael Jackson, no continúes.
Es
domingo en el país de Nunca Jamás, cerca de Muy Muy lejano. Peter Pan se
levanta de su cama, con los ojos pegados debido a las lagañas y su melena
naranja despeinada. Se admira en el espejo, y las ve; esas asquerosas arrugas
que poco a poco van surcando su rostro, como el virus T que se extiende
inexorablemente. Abre el cajón de las medicinas, y ahí está, su elixir de la
eterna juventud, cantidades industriales de botox. Toma la aguja y la clava sin
piedad en su cara, combatiendo incansablemente contra las invasoras, lentamente
las arrugas van desapareciendo, sí, es joven de nuevo. Es hora de ir al
gimnasio. En el mismo se encuentra con el lobo feroz y el príncipe de la bella
durmiente. Tríceps, bíceps, abdominales,
sentadillas, flexiones, no se detiene hasta quedar exhausto. Toma una
ducha, luego se aplica una cascada de “One Million” de Paco Rabanne, con eso
será suficiente. Combinada con su nueva
camisa de la tienda “Hadas” bastará. ¿El truco? El mismo de siempre, “Niño,
podrías ayudarme a buscar mi sombra?” Muy pocos conocen la faceta oscura de Peter
Pan, ¿el niño que nunca creció?, Peter Pan es un viejo atrapado en un cuerpo plástico,
una coraza que se niega a dejarse llevar por el paso de los años, su secreto es
el mismo que el de Madonna y Cher. Cuchillo e inyectadora. Respira, come y bebe
vanidad. Es tiempo de ir a cazar, es tiempo de buscar niños. Suelta su sombra,
la misma se cierne sobre pequeños incautos que hablan con extraños ataviados de
verde. Y así comienza a ejecutar su papel de “chico bueno y volador”, es un
perfecto mentiroso. Mejor actor que
Johnny Deep en Piratas del Caribe, que Brad Pitt en Benjamin Botton o Leonardo
y su Titanic, siempre con un as bajo la manga. Una cajita feliz, una chupeta,
cualquier cosa funciona. Una vez que su
rebaño esta agrupado y tranquilo, es tiempo de partir, es tiempo de llevarlos
al matadero. Donde campanita con su polvo de hadas duerme a los niños, para que
así, Peter Pan, con su estúpido traje verde, logre extraer un poco de juventud
de los chiquillos, y así convertirlos en esclavos del país de Nunca Jamás.

Enfermizo, claro. Pero no me quedo claro lo que Peter Pan hacía con los niños. Asperger!
ResponderEliminar¡Buen método de joder la ilusión de la eterna juventud sin secretos jajajaj!
ResponderEliminarTal vez debería creer en la reencarnación o la inmortalidad del alma xDDD -es un consejo que le daría en este caso a Peter Pan-.