miércoles, 29 de febrero de 2012

La inmortalidad de Rodrigo

Mientras tanto en un mundo paralelo...

Rodrigo es un crustáceo excepcional, esta dotado de un poderoso exoesqueleto; es fanático de la cerveza y la pizza. Esa tarde, como todas las tardes, fue al famoso local "El Rey del Primate", ordenando así uno de sus platos favoritos, "Sopa de hombre", cuando inesperadamente irrumpió en el local su fiel y querido amigo de toda la vida, Ruperto, con sus ocho brazos saludando al cangrejo de la barra.

-¡Marico! Hasta ahorita es que me vengo a enterar de que el primo Paul pasó a mejor vida- Comenta Ruperto, con cierto tono de tristeza en su voz.
-¡CARAJO! Ruperto si salió en todas las noticias, Maya Mantarraya lo comentó en "Impacto desde lo profundo"...
-Si... Es triste... Me caía bien a pesar de su obsesión con la fama... Pero lo intentó, tú sabes como va el dicho "Camarón que se duerme... ¡Se lo coge la langosta!"
-Seh... ¿Y tú como vas con Ángela?- Ángela era el amor platónico de Ruperto, una anguila astuta y perspicaz, sin embargo mostraba mucha aversión por Ruperto, en más de una ocasión, había dejado al ocho brazos en estado de "shock", literamente
-¡Esa fémina esta loca por mi! La semana pasada me descargo... Y fue menos intensa que ese día en la fiesta de...¿Cómo es que se llama el carajo este? El que si se arrecha se hincha vale...
-¿Bob?
-Si, si ese mismo... Oye no se si te habrás dado cuenta pero tienes un tukky en tu sopa...
En ese momento Rodrigo soltó un sonoro y perfecto "¡Coño!". Con un ademán le hizo señas al mesero... Quien no se inmutó y le lanzó una perforadora mirada a Rodrigo, tras lo cual, este se disculpo y dejo al langostino marcharse.

-Bueno, yo como que me voy, en vez de alante voy pa' atrás...- Y tras un gesto dejó el local.

Ese día para variar, el tráfico era insoportable, las sardinas no dejaban a los otros peces pasar, los caracoles de tránsito tardaban más de una hora en hacer señas a los peatones... Una cagada, definitivamente una cagada. Pero luego de todo el ajetreo y bullicio del mar, estaba ese pequeño rincón del cielo, la concha a la cual Rodrigo llamaba dulcemente "Martica"... Se sentó en el sofá y se dispuso a descansar, a olvidarse por un momento de los problemas que suponía ser un cangrejo... Si, ser un cangrejo era difícil, y más en esta época de contaminación ambiental y derrames petroleros. Pero ahí estaba ella... Casi oliendo la tranquilidad de Rodrigo, impaciente, con un sartén entre las tenazas... -"¿Y tú donde estabas?... ¿Estabas otra vez con la serpiente esa?"- Así era ella, Victoria, incluso en mundos totalmente opuestos a los nuestros las cuaimas están presentes, acechando la tranquilidad de sus maridos, casi como si se tratase de una competencia para ganar el premio a "La jodedora del año".

-Victoria, ya te lo dije, ese día tuve que salir con ella por cuestiones de trabajo...
-¡NO ME INTERESA RODRIGO ALFONSO! ¡TUS EXCUSAS BARATAS ME TIENEN OBSTINADA! Ya no eres el mismo, ¡tienes 5 pares de patas y con ninguna me tocas! ¿O es que crees que yo no me canso de estar aquí ordenando la concha? ¡Y criar huevas no es nada fácil! Mi madre tenía razón, de todos los cangrejos del mundo tenía que buscarme al más...

Pero en ese momento las palabras de Victoria se tornaron confusas, Rodrigo había entrado en modo "Anti-Cuaima" era un experto en eso, consistía en asentir con la cabeza a todo lo que Victoria decía... Comenzó a cavilar sobre la cangrejera tan arrecha de su mujer, sobre lo fea que era Maya Mantarraya, en el próximo fin de semana donde iría a casa de Ruperto para unas birras... Si, estaba como se diría aquí... Estaba pensando en la inmortalidad del cangrejo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario