No era la primera vez que me despertaba en esa habitación. La sabía de memoria. Conocía las paredes azules, la única ventana, en especial la cama. Era bastante grande para una persona tan pequeña. Tenía vagos recuerdos de la noche anterior. Estaba cansado, había tenido una jornada laboral más extensa que de costumbre. Esa noche me quedaría con ella.
La tuve, como muchas otras veces, fue inevitable caer dormido. Me dormí mucho antes que ella. Desde hace un par de años sufro de insomnio. Me levanto a cada instante, sin una razón aparente. Desperté, y me di cuenta que ella estaba a mi lado. Recuerdo que tomé su mano y ella reaccionó.
Esa noche, después de tanto tiempo, pude dormir bien.
No hay comentarios:
Publicar un comentario