viernes, 10 de febrero de 2012

Wake up call

Inspirada en la canción del grupo Maroon 5 del mismo nombre.

Jamás olvidaré el día en que murieron mis sueños... Desperté como cada mañana; a las 5:15, la cocina inmunda, pan mohoso y tieso, leche rancia... El desayuno perfecto y balanceado que cualquier atleta desearía. Fui al baño, contemplé mi rostro en el espejo, como siempre, pálido y demacrado, tomé una ducha con agua caliente. me vestí y salí... Listo para afrontar otro día de extenuante trabajo, afortunadamente ese día ningún caraqueño decidió acabar con su vida lanzándose al metro, aunque igual tenía retraso. Al llegar lo primero que consigo es a mi jefe, el señor Boris, con su horrible bigote y calva sonriendome, disfrutaba joderme la vida narrandome los peores chistes existentes sobre la faz de la tierra "Si una papa tiene hijos... Será papá?" Soltó una estridente carcajada, casi que golpeando a mi cerebro para que hiciera una parodia de sonrisa, logré que mi rostro se retorciera asemejandose al de alguien que se chupa un limón... Las secretarias cuchicheando sobre el último capitulo de la novela -"Es que no has visto al actor este?... Cómo es que se llama Yubisay?- Ay! Es Ramón Monterrey! Ese tipo esta buenísimo!" Aunque Yubisay parezca un nombre extraño, es normal en esta ciudad, encontraras desde Willenderson hasta Kleiver... Lo sé, horrible. Por alguna extraña razón, ese día mi jefe me soltó temprano alegando que merecía un día de descanso, -"Estás horroroso! Dios mío, con ese rostro dudo mucho que te reproduzcas, ve a casa y ve televisión hijo, vaya vaya!" Pensé en comentar algo sobre sus 8 dedos de frente, pero el sujeto me había dado el día libre, asi que bueno ¿Para que quejarme? Agarré mis cosas, y partí. -Recuerdo haber dejado llave en la puerta... Cada día estoy más despistado.- La sinfonía de gemidos y gritos que escuché en ese momento solo puede compararse con los de una pelicula porno, empecé a temblar... Mis manos se congelaron, podía sentir como mi corazón trataba de atravesar mi pecho como una lanza... Me acerqué a mi habitación... Solo había dos posibles opciones, mi madre había decidido que tener relaciones en su casa no era lo adecuado, así que fue a la mía para complacer sus bajos instintos... Cosa que me parecía absurda, la otra y más cercana era que...

-¡RACHEL!- Grité, grité como nunca... Sentía la sangre hirviendo, la ira invadiendome... "No es lo que parece" Entonces yo sufría de una extraña enfermedad que distorsianaba las imagenes que me llegaban, porque si eso no era ver a mi mujer con su amante en MI CAMA, era la ilusión óptica más arrecha que llegué a experimentar en mi vida... Ella lloraba, suplicandome que la perdonara, él con 6 pies de alto vino con una advertencia... Así que tuve que dispararle. ¿Qué si vendrá por aquí de nuevo? No, no lo creo. De ahí en adelante solo recuerdo a la policía preguntadose:

-¿Su corazón sigue latiendo?- No se si se refería al sujeto o a Rachel...

No hay comentarios:

Publicar un comentario